Imagen del niño y del joven como protagonistas.
Base filosófica
Una filosofía que reconoce a cada persona como capaz.
La Filosofía Reggio Emilia orienta nuestra manera de comprender la educación. No la vivimos como una metodología cerrada, sino como una mirada que reconoce a niños y jóvenes como competentes, curiosos, sensibles y capaces de construir conocimiento en relación con otros.

Ambientes con intención pedagógica.
Escucha, documentación y múltiples lenguajes.
El ambiente como tercer maestro
Cuidamos la estética, los materiales, las relaciones y las posibilidades de exploración que ofrece cada espacio. La escuela se amplía hacia la naturaleza, la cultura y la vida cotidiana.
Los cien lenguajes
La palabra, el dibujo, el movimiento, la música, la construcción, la ciencia, el juego y otros lenguajes permiten pensar y comunicar desde distintas posibilidades.
Escuchar para acompañar
Observar, conversar y documentar procesos permite comprender preguntas, intereses y estrategias de pensamiento. El adulto acompaña, propone y amplía sin reemplazar la voz de quien aprende.
Más allá de la primera infancia
En Alborada esta inspiración acompaña primaria y bachillerato, adaptada a los retos, necesidades y niveles de autonomía propios de cada etapa.






